miércoles, 26 de enero de 2011

Hechos estilizados del crecimiento económico en el estado de Guerrero

Por Ricardo de la Peña Leyva

La economía guerrerense presenta profun­dos problemas estructurales: el crecimiento del PIBE está por debajo de la media nacional. En el gráfico 1, puede observarse que para el periodo 1993-2004, el PIB en Guerrero registra una tasa de crecimiento media anual de 1.3 por ciento, cifra inferior a la obtenida a nivel nacional, la cual ascendió a 4.2 por ciento. Durante el periodo señalado, el PIBE en la entidad mostró niveles de crecimiento inferiores a los obtenidos a nivel nacional, con excepción de dos años, a saber: en 1995 el PIBE a nivel nacional decreció 6.2 por ciento, mientras que en el caso de la entidad el decrecimiento ascendió a 4.7 por ciento; y en el 2001, el PIB a nivel nacional no registró crecimiento, mientras que en Guerrero el PIBE creció 0.6 por ciento.

Gráfico 1: Tasas de crecimiento del PIB Nacional 
y del Estado de Guerrero, 1993-2004

De 1996 a 1998, la tendencia de crecimiento del PIBE fue a la alza, sin embargo hacia 1999, dicho crecimiento se muestra a la baja, teniendo la mayor caída en el 2002, cuando decreció 1.0 por ciento, sin embargo, en el 2003 el PIBE registró una tasa de 1.0 por ciento y para el 2004 se observó una tasa de 2.8 por ciento.

Cabe destacar que para Guerrero, la mayor tasa de crecimiento se registró en 1998, con el 3.9 por ciento, mientras que a nivel nacional, el mayor crecimiento se registró en 1997, con una tasa de 6.8 por ciento, en dicho año el PIB de Guerrero mostró un crecimiento de 1.6 por ciento, cifra significativamente menor que la obtenida a nivel nacional.

El problema del crecimiento de la economía guerrerense puede apreciarse si es comparada frente a otros estados. Entre 1993 y 2004, por ejemplo, la tasa de crecimiento de la economía guerrerense ha sido 5 veces menor que la que ha experimentado Aguascalientes, 4 veces menor que Baja California Norte, Coahuila, Chihuahua, Guanajuato, Tamaulipas, Quintana Roo y Nuevo León; y 3 veces menor que la de Puebla, San Luis Potosí, Tlaxcala y Michoacán.


Gráfico 2: PIB estatal por Gran División por Actividad Económica, 2004


La estructura productiva del estado de Guerrero se caracteriza por exhibir un carácter terciario desarticulado (más de la mitad de PIB corresponde a este sector de la economía, en detrimento de los demás sectores). Las actividades propiamente capitalistas son escasas y con casi nulos encadenamientos productivos y es visible el atraso y des­capitalización del campo; alto porcentaje de la Población Económicamente Activa (PEA) ubicada en el sector informal o en actividades agropecua­rias de baja productividad y deficiente desarrollo del sector secundario (más del 20% no percibe ingresos) (Ver gráfico 2).

Un acercamiento más al desempeño de la economía guerrerense, es por medio de la tasa de crecimiento media anual del PIBE por Gran División para el periodo 1993-2004, la cual muestra, cuál de las actividades económicas presentó un desarrollo significativo durante el periodo mencionado.

Así entonces, la división que registró un mayor crecimiento para el periodo 1993-2004, fue Transporte, con una tasa de 6.8 por ciento, la cual fue ligeramente mayor que la registrada a nivel nacional, la cual ascendió a 6.4 por ciento. Dicha situación, refleja el aumento en la participación de la rama dentro de la producción estatal experimentada durante el mismo periodo.

Por su parte, la división del Comercio registró un decrecimiento de 1.3 por ciento, esto a pesar que fue una de las ramas de mayor participación en el 2004. Sin embargo, el pobre desempeño de la rama muestra la importancia en el decrecimiento de su participación dentro de la producción estatal durante el periodo 1993-2004.

La división de la Construcción, fue otra de las ramas que registró un decrecimiento, el cual ascendió a 1.0 por ciento en la entidad, mientras que a nivel nacional, dicha rama creció 1.8 por ciento. Por su parte, el sector minero también decreció 0.8 por ciento durante el periodo 1993-2004, con lo que se refleja la falta de dinamismo en dicho sector.

La Agricultura es una de las divisiones que también ha perdido dinamismo en la producción estatal, sin embargo, para el periodo en cuestión, registró una tasa de crecimiento de 2.0 por ciento, con lo que se colocó por debajo del crecimiento a nivel nacional, el cual ascendió a 2.3 por ciento.

El sector industrial en cambio, ha mostrado un aumento en su participación dentro del PIBE, sin embargo, en el caso de Guerrero, dicha rama mostró un crecimiento de 2.6 por ciento, nivel inferior al obtenido a nivel nacional, el cual fue de 3.5 por ciento.

Por su parte, la división IX: Servicios Comunales, Sociales y Personales, registró un crecimiento de 1.1 por ciento, lo cual demuestra la poca variación y la estabilidad en dicha rama, esto a pesar de ser la división con la segunda mayor importancia en el 2004 para la entidad.

No obstante, con la intención de dimensionar adecuadamente el fenómeno, es importante tener presente que el PIBE es uno de los más bajos del país (lugar 18 en 2004); situación que se confirma al considerar el PIBE per cápita para el 2004 que alcanzaba los 8,045 pesos por habitante a precios de 1993, indicador convencional del desarrollo, en cuyo caso ocupa el lugar 30.


Grafico 4: PIB per cápita de Guerrero, 1993-2004
(Pesos por habitante a precios de 1993)

Tomando la evolución del producto per cápita, puede afirmarse que la economía guerrerense, en última década de siglo XX permaneció prácticamente estancada. De acuerdo al gráfico 4, durante el periodo 1993-2004, el PIB per cápita en el Estado ha tenido un crecimiento de 0.34 por ciento al año pasando de $7,725 en 1993 a 8,045 pesos por habitantes, por debajo de la tasa a nivel nacional (1.41) para el mismo periodo.
El cuadro 1 muestra las tasas de crecimiento del PIBE per capita en el Estado por periodos seleccionados. Como puede observarse, las tasas de crecimiento durante el período correspondiente a 1985-1990 fue de 0%, y durante 1993-1999 decreció en -0.9% al igual en el periodo 2002-2004 (-0.8%).
Cuadro 1: Tasas de crecimiento del PIB estatal per cápita
(Variaciones reales porcentuales)

1980-1999
1980-1985
1985-1999
1993-1999
2002-2005
0.4
1.5
0
— 0.9
— 0.8
Fuente: Elaboración propia con base a INEGI. Producto Interno Bruto a pesos constantes de 1993. Sistema de Cuentas Nacionales de México. Banco de Información Económica; INEGI. Índice de Precios Implícitos. Sistema de Cuentas Nacionales de México. Banco de Información Económica; Conapo (2002), Proyecciones de la población de México, estados, municipios y localidades 2000-2030

Por otro lado, si bien es cierto que los obstáculos al desarrollo económico hoy día son distintas a las del pasado; viejos problemas han desaparecido con la superación de la inestabilidad política, pero otros persisten, como los rezagos en competitividad.
Tanto el campo como la industria guerrerense no son competitivos en el mercado nacional e internacional, las exportaciones se basan principalmente en joyería de plata y productos del sector primario y textiles. A pesar, de que la joyería de plata ha sido uno de los productos de exportación más demandados en los mercados internacionales, (en 1999 éste participaba con el 41.6 por ciento de las exportaciones guerrerenses, para el 2003 ya representaba el 54.6 por ciento de las mismas), la situación contraria se presenta con las exportaciones de confección y melón que disminuyeron en un 23.1 y 53.7 por ciento respectivamente (ver gráfico 5).

Gráfico 5: Tasas de crecimiento de los principales
exportaciones de Guerrero, 1999- 2003
Lo anterior, se confirma con los resultados obtenidos y presentados en el estudio realizado por el Instituto Mexicano para la Competitividad, A.C. y la EGAP/ITESM en 2004, donde se señala que la competitividad[1] en el Estado de Guerrero ha ocupado el antepenúltimo lugar de las 32 entidades federativas durante los últimos tres años.

Según el estudio, Guerrero registra un bajo nivel de competitividad (28 en una escala de 1 a 32, donde 1 es el máximo nivel y 32 el peor), medida en términos de infraestructura física y la provisión de servicios de apoyo en los que se desarrollan los sectores productivos, como es el consumo medio de electricidad por usuario; infraestructura de autotransporte; vías férreas existentes por cada mil kilómetros cuadrados; entre otros datos (ver cuadro 2).

Cuadro 2: Índice de desempeño. Guerrero, 2003

Desempeño en infraestructura
28
Desempeño tecnológico
30
Gubernamental
27
Fuente: La Competitividad de los Estados Mexicanos, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, México, 2004.


Asimismo, el Estado también presenta un bajo nivel de competitividad tecnológica, medido en términos del porcentaje de viviendas particulares que disponen de computadoras; establecimientos certificados con ISO–9000 por cada millón de habitantes; matrícula de posgrado por cada 1000 habitantes; miembros de SNI, por cada 1000 habitantes; personal docente de educación nivel posgrado por cada 1000 habitantes; producción de artículos según el estado de residencia del autor por cada 1000 habitantes; patentes solicitadas por residencia del inventor por cada millón de habitantes; becas nacionales administradas; becas nacionales otorgadas; población escolar de doctorado por cada millón de habitantes; población escolar de maestría por cada millón de habitantes; así como población escolar de especialización por cada millón de habitante (posición 30).

Esta situación mejora ligeramente al considerar el desempeño gubernamental (lugar 27) estimado a través del índice de calidad institucional; días para abrir un negocio; índice de trámites engorrosos; índice de corrupción y buen gobierno; presuntos delincuentes sentenciados del fuero común por cada 1000 habitantes; presuntos delincuentes sentenciados del fuero federal por cada 1000 habitantes; saldos de la deuda de estados por cada 1000 habitantes; relación de los saldos de la deuda de estados con las participaciones federales; relaciones deuda / PIB a deuda pública,[2] aunque no dejan de mostrar la notoria desventaja de la entidad en cuanto a su capacidad de promoción del desarrollo con respecto a otros Estados.

Por su parte, la evaluación que se puede hacer de la entidad, en referencia al desempeño social (en términos de educación, salud, marginación y pobreza), pone de relieve, de nueva cuenta, su fragilidad, puesto que ocupa el lugar 32, es decir el último de las Entidades del país.[3]

Cuadro 3: Índice de Desempeño Global por Entidad Federativa, 2003

Entidad Federativa
Posición
Distrito Federal
1
Nuevo León
2
Baja California
3
Chihuahua
4
Coahuila
5
Campeche
6
Quintana Roo
7
Baja California Sur
8
Sonora
9
Tamaulipas
10
Aguascalientes
11
Colima
12
Querétaro
13
Jalisco
14
Morelos
15
Durango
16
Sinaloa
17
Yucatán
18
México
19
Guanajuato
20
Tabasco
21
San Luis Potosí
22
Nayarit
23
Puebla
24
Michoacán
25
Hidalgo
26
Veracruz
27
Tlaxcala
28
Zacatecas
29
Guerrero
30
Chiapas
31
Oaxaca
32
Fuente: La Competitividad de los Estados Mexicanos, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, México, 2004

Por todo lo anterior, como lo indica el cuadro 3, Guerrero se ubica en una de las posiciones menos favorecidas del país en cuanto a competitividad se refiere. En efecto, para el año 2003, considerando dimensiones básicas como son el entorno macroeconómico; entorno microeconómico; entorno de infraestructura; entorno tecnológico; entorno social y entorno gubernamental, Guerrero ocupa la posición número 30, sólo por encima de Chiapas y Oaxaca.

Aunado al problema de baja competitividad, el estado tiene otra característica. De acuerdo a los resultados del Índice de Corrupción y Buen Gobierno (INCBG) aplicado por Transparencia Mexicana, A.C. (2006), el estado ha ocupado desde el 2001 los primeros lugares en corrupción muy por encima del promedio nacional, año en que por primera vez se elabora el índice de corrupción que mide las experiencias y percepciones de los ciudadanos.

En el índice de corrupción se incluyen trámites y servicios públicos ofrecidos tanto por los tres niveles de gobierno como los concesionados o proporcionados por particulares. Guerrero presenta los más altos índices durante 2001, 2003 y 2005 (ver Cuadro 4).

Cuadro 4: Corrupción en Guerrero, 2001-2005


2001
2003
2005
Índice*
13.4
12
11.1
Posición
30
28
27
Índice Nacional
10.6
8.5
10.1
A menor valor, menor incidencia de corrupción
Fuente: Índice Nacional de Corrupción y Buen Gobierno. Resultados 2001, 2003 y 2005




[1] La competividad es definida en este estudio como la capacidad de una región para ofrecer las “condiciones integrales aceptables internacionalmente, que permitan, por un lado, maximizar el potencial socioeconómico de las empresas y personas que en ella radican o quieran radicar y, por otro lado, incrementar, de forma sostenida, su nivel de bienestar, más allá de las posibilidades endógenas que sus propios recursos, capacidad tecnológica y de innovación ofrezcan y, todo ello, con capacidad de enfrentar las fluctuaciones económicas”; (IMCO-EGAP 2004, 30). Aunque esta definición es incompleta, permite mostrar parte del rezago competitivo de carácter estructural, es decir, dificultades para alcanzar y desarrollar ventajas empresariales en función de la productividad; que permiten poseer presencia en los mercados con base en el precio y/o la calidad de los productos. 
[2] Es menester mencionar que el 97 por ciento de los ingresos que ejerce el estado dependen de la Federación.
[3] Este resultado coincide con las conclusiones del estudio 2007 elaborado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL). Guerrero ocupa el primer lugar a nivel nacional en indicadores de marginación y segundo un rezago social. Este análisis evidencia que durante la última década no se han podido mejorar los indicadores de educación, acceso a servicios de salud, vivienda y activos del hogar, entre otros. Los indicadores relacionados con el rezago social advierten carencias importantes en educación, salud y vivienda, primordialmente. Asimismo, se señala que el estado cuenta con un alto grado de marginación. Según estos indicadores, los datos más preocupantes son que el 57.98 por ciento de población de 15 años y más tienen educación básica incompleta, 74.08 por ciento de población no cuenta con derecho-habiencia a servicios de salud y que el 31.60 por ciento de viviendas particulares habitadas tienen piso de tierra. Asimismo, se señala que el 49.37 por ciento de los hogares con población de 15 a 29 años, con algún habitante con menos de 9 años de educación aprobados, el 19.86 por ciento de la población de 15 años o más en Guerrero es analfabeta y 7.09 por ciento de la población de 6 a 14 años no asiste a la escuela. De igual forma, destaca que el 34.48 por ciento de viviendas particulares habitadas no disponen de agua entubada de la red pública, 30.12 por ciento de viviendas particulares habitadas no disponen de drenaje. En ese mismo rubro de vivienda, se establece que 29.22 por ciento de viviendas particulares habitadas no disponen de excusado o sanitario. Además, el 8.25 por ciento de viviendas no disponen de energía eléctrica (CONEVAL 2007). 

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